Sudáfrica es uno de los países más importantes del continente africano y es la nación más desarrollada. La mirada de todo el mundo está puesta en este país pues será aquí donde se lleve a cabo el Mundial de Futbol. Es por esta razón que Lunes temáticos los invita a conocer más acerca del territorio sudafricano lleno de contrastes y cuna de una de las figuras más emblemáticas en la lucha por los derechos humanos: Nelson Mandela.
Una de las ciudades más bellas de Sudáfrica es Ciudad del Cabo, la cual está llena de historia. En este sitio vivieron desde tiempos antiguos, tribus blancas que cazaban animales en una tierra fértil para el cultivo. Sin embargo, actualmente se perdieron su lengua y cultura tradicional. Aquí se establecieron por primera vez en el siglo XVII los holandeses. Además, en esta parte del país, se lucharon las batallas más violentas contra los ingleses. La gente negra de Ciudad del Cabo aún tiene profundas heridas infligidas por el régimen que dirigió al país hasta hace pocos años.
La lengua que hablan los lugareños es una mezcla de sonidos, vocablos y expresiones derivadas del holandés, francés e inglés además del portugués y otros idiomas africanos. El clima está influenciado por las corrientes calientes y frías del Océano. Las nubes coronan las montañas llamadas Mesa y son tan densas que los nativos bromean llamándolas el mantel. Es en esta ciudad donde se sitúa la prisión de Robbeneiland lugar en el que el presidente sudafricano Nelson Mandela estuvo preso de 1964 a 1990.
Mandela es símbolo de la lucha contra el Apartheid, la discriminación que separaba a ciudadanos blancos y negros de un país y que en Sudáfrica fue una verdadera ideología condenada por todas las naciones democráticas del mundo y que llevo al país a largos periodos de aislamiento económico, político y deportivo. Tras 26 años de estar en prisión, Mandela volvió a la lucha por una ciudad democrática y a la vida política. Su postura lo hizo acreedor al Premio Nobel de la Paz en 1993.
Otra parada que hay que hacer en este país africano es la de Victoria West, cuyas ricas tierras de cultivos también son prolíficas en diamantes y oro. La minería ha sido desde siempre el motor de la economía de esta nación. La riqueza de su subsuelo garantizó a Sudáfrica la primacía económica del continente. Los nativos trabajan en el estaño, hierro y cobre, antes de la llegada de los europeos.
Por su parte, en Johannesburgo prevalecen la pobreza y la dignidad. Esta ciudad tiene poco más de cien años y más de 3 millones de habitantes. En la parte alta del lugar se encontraron minas de oro. A causa de estas riquezas, Johannesburgo fue objeto de violentas disputas entre ingleses y holandeses que llegaron a su clímax en la Guerra de 1899 misma que duro 4 años.
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