En ocasión del cumpleaños de Vince, quien cumple 30 años, Stuart organiza una gran fiesta sorpresa. Todo el mundo está allí; Romey y Lanz toman fotografías para hacer creer en los servicios de inmigraciones que se conocen desde hace tiempo. Destaca la presencia de Cameron a quien todos ya consideran el novio de Vince..
Cameron le pide a Stuart que deje a Vince en paz y, agrega, si de verdad lo quiere, lo dejará irse con él. El regalo de Cameron para Vince es un auto, pero Vince prefiere el regalo de Stuart, que es lo que el siempre quiso: el perro robot del Dr. Who.
Las cosas empiezan a complicarse cuando aparece Rosalie, una joven enamorada de Vince y que desconoce su condición homosexual. Stuart la invitó; desconcertada por la situación se retira… Vince explota y la fiesta termina con la retirada del festejado acompañado por Cameron.
Por otra parte Stuart no desea que Lance -el potencial marido de Romeo- esté cerca de su bebé por lo que planea desacreditarlo antes los ojos de la madre de su hijo, pero Nathan le dice que vaya más allá, que manden a inmigración las cartas que ambas mujeres se escribían antes de vivir juntas. Stuart replica que es demasiado obvio pues todos sabrían quien los hizo, pero Nathan le dice que si se lo pide lo hará no por “acostón” sino por estúpido: lo ama y agrega: “Vince te detendría pero él ya no está, me tienes sólo a mí. |