“Una vez me fajé con una mujer; fue como besar un pedazo de metal”.
Hoy los amigos se han reunido con Alexander, “un poco amanerado, pero agradable”. Sin embargo, comenta alguno, “decir que es ‘un poco amanerado’ es como decir que Hitler era un poco malo”. Pero es simpático, tiene años soltero y se muere por un novio; “sólo ignora el tono de voz, el volumen y ¡que no se emborrache; si lo hace, huye!”.
Es una típica tarde londinense en la que todo sucede, por ejemplo, el funeral de un miembro de la realeza, al que ha asistido Elthon John. En un momento así confluyen diversos personajes, como Romey, madre y lesbiana.
Para los amigos los años están pasando y se nota en su cuerpo y en su “músculo de eyaculación, que se gasta como cualquiera. A los veinte te llega a los hombros; a los treinta, con suerte, te llega a la panza”.
Cuando la noche empieza los amigos van a uno de sus bares favoritos, pero ¿qué sucede? Están conociendo más amigas que chicos; típico: los heterosexuales van a visitar los sitios de reunión gay, lo cual les quita a ellos oportunidades de ligue. Al final todo empieza a mejorar pues consiguen un acceso a un bar gay que sólo admiten membresía; ahí conocen al director del programa de viajes de la BBC; cuando se retiran surge entre los amigos la duda de ser capaces de hacer un trío; los años que llevan de conocerse no les hace sentirse en confianza estando desnudos.
El nuevo ligue es tan joven, guapo y no son ni siquiera las 12 de la noche… |