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en el cine mexicano
La casa de las muchachas Aquellos ojos verdes
Still película
Aquellos ojos verdes
Domingo 30, 2:30 PM

Al morir sus padres en un hospital  de caridad en Guanajuato, la joven Silvia queda  huérfana a los 14 años de edad, así que decide  ir a la capital  para buscar, en vano, a un tal Alberto. Estando en la ciudad se dedica a pedir limosna, pero otros niños mendigos le quitan la moneda que un transeúnte le da.

Por otro lado, un policía, el sargento Morones, la ayuda a encontrar al soltero Alberto quien habita en una lujosa casa. Al encontrase con él, la joven le entrega una carta cuyo contenido nunca se aclara  pero, gracias a ésta, Alberto decide alojar a Silvia y ponerla al cuidado de una nana. Además se preocupa porque la chica reciba educación: baile, piano y otros aprendizajes.

De esta forma Silvia es internada en un colegio para señoritas y no regresa con Alberto, hasta siete años después.  En ese momento tiene la aspiración de ser  cantante igual que su madre Amalia. Para su buena suerte, Alberto es dramaturgo por lo que fácilmente consigue que éste la haga debutar en la radio con la orquesta que dirige un hombre llamado Gustavo, quien a su vez es amigo de Alberto.

En el ambiente artístico Alberto experimenta celos hacia Felipe y Silvia no simpatiza con la frívola actriz Elena. Aun así la joven mujer logra presentarse con éxito en el club Palatino. Pero, Alberto enfurece porque una canción suya, Aquellos ojos verdes,  es ofrecida en serenata  a Silvia por Gustavo.

El problema es que siendo joven, Alberto dedicó  la misma canción a una desconocida. Gracias a este detalle, Elena le hace creer a Silvia que es hija de Alberto pero todo se aclara cuando él le entrega a la joven una póliza de  seguros de la madre de ella, con lo que Silvia se hace rica. Asimismo, Alberto finalmente le muestra la carta de su madre en la que se deja en claro que Alberto no es el papá de Silvia. La escena queda concluida cuando los personajes se  unen en un abrazo fraternal.

Este largometraje recibe su nombre, Aquellos ojos verdes, del parecido en los ojos de los dos protagonistas, Silvia y Alberto, interpretados por los actores  Issa Morante y Ramón Armengod. Sin embargo, las características de la fotografía en blanco y negro de aquella película no permitieron apreciar el detalle.

Por otro lado, el posible incesto que se maneja durante  gran parte de la trama es resuelto  repentinamente  a través de una carta y una póliza que dejan a un lado un posible romance entre Alberto y Silvia.

Es interesante señalar las tramas que se desarrollan de manera paralela  a la principal, pues aunque el director  se enfocó en dos de los personajes, existen otros como el de Delia Magaña y El Chicote, que bien podrían  haber sido explotados para hacer la cinta más redonda y abarcar otros aspectos del drama.

Aquellos ojos verdes es en esencia una película entretenida y sin grandes pretenciones.

Acerca del director

Nacido a principio del siglo veimte en algún rincón de la provincia mexicana, se sabe que Zacarías Gómez Urquiza se inició como anotador en 1940, en el film Pobre diablo de José Benavides Jr., puesto que también desempeñó en producciones de Juan Bustillo Oro, Carlos Orellana, Miguel Contreras Torres y Fernando Soler.

En 1942 asistió en la dirección a René Cardona en Jesusita en Chihuahua y a Humberto Gómez Landeros en El gran Makakikus. Al siguiente año codirigió con Joaquín Pardavé Adiós Juventud, y concluyó la década asistiendo a importantes cineastas mexicanos, asi como John Ford en The Fugitive (1946).

Debutó como director en 1950 con Flor de sangre. Aunque se sabe que permaneció en activo hasta 1972, año del estreno de Cumbia, su última cinta, se desconocen detalles sobre su carrera, así como lugar y fecha de defunción. Si usted tiene información sobre este personaje, le agradeceremos nos lo haga llegar a mvelarde@canal22.org.mx

Ficha Técnica

Aquellos ojos  verdes
México, 1951
Dirección: Zacarías Gómez Urquiza
Argumento y adaptación: Mario Martini y Juan Mora Vallejo
Fotografía: Enrique Wallace
Música: Federico Baena.
Sonido: José B. Carles y Jesús González Gancy
Escenografía: ramón Rodríguez Granada
Edición: Jorge Bustos
Con: Ramón Armengod, Issa Morante, Irlanda Mora,  Carolina Barret, Felipe de Alba, prudencia Griffel  y Delia Magaña.