
Crónica de la Guerra de Castas que tuvo lugar en Yucatán en el siglo XIX, donde la tierra y las personas eran propiedad de los hacendados, quienes se autonombraban casta divina. Por un lado, el general Salvador Alvarado organiza la revolución; por otro, los hacendados arman al coronel Ortiz Argumedo para defender su autonomía. Don Wilfrido, uno de los amos, no vacila en enviar a su hijo varón a luchar para conservar sus riquezas y prebendas, entre ellas el derecho de pernada. Finalmente, la revolución vence y los poderosos huyen abandonando sus propiedades.
Esta película, de claros tintes históricos, nos demuestra que el proceso revolucionario en México fue, así como la mayor parte de ellos, ajeno uno del otro en las diferentes entidades, por lo que requieren estudios separados.
Casta divina retrata un largo historial de conflictos con los que se dejan al descubierto los intereses de la oligarquía privilegiada. En el lugar –la península de Yucatán- se saca provecho de la producción de las fibras del henequén. Gran negocio durante el siglo XIX y principios del XX. La acumulación de fortunas propicia la creación de una Casta Divina, nombre que se autodesignan los dueños de esta riqueza.
La salida de Porfirio Díaz no significó el fin de estos ricos hacendados, esto sucedió cuando al gobernador Carrancista Toribio de los Santos fue traicionado por un amigo de la oligarquía que declaró, por segunda vez, un Yucatán independiente. El encargado de destruir dicha rebelión fue Salvador Alvarado, sin embargo, lo que no se imaginaba Carranza fue que éste era un socialista de primer nivel.
La Casta Divina es una excelente película que pone los hechos al descubierto y en la que se demuestra una vez más, así como anota Carlos Fuentes: “Las revoluciones las hacen gente de carne y hueso y no los santos, y todas acaban por crear una nueva casta privilegiada”.
Premios:
Diosa de Plata al Mejor Actor (Ignacio López Tarso) y a la Mejor Coactuación Masculina (Jorge Martínez de Hoyos), México 1978
Ariel a la Mejor Ambientación, México 1978
Festival Internacional de Cine, Panamá 1977:
Mejor Actriz de Reparto (Tina Romero)
Mejor Película
Mejor Fotografía
Acerca del director:
Julián Pastor (México, 1943)
Actor, director, editor, escenógrafo, escritor de teatro, cine y televisión. En 1964 incursionó en la realización cinematográfica con el cortometraje en 16 mm, Los primos hermanos. En ese mismo año hizo su presentación como actor de cine en el filme En este pueblo no hay ladrones (Dir. Alberto Isaac, 1964). Con esta película obtuvo el premio al mejor actor en el Primer Concurso de Cine Experimental de 1965. A partir de entonces, Julián Pastor comenzó a participar de manera regular como actor de cine y televisión. Su filmografía como actor contiene más de cuarenta y seis películas, entre las que destacan: Los recuerdos del provenir (Dir. Arturo Ripstein, 1968), El jardín de tía Isabel<7em> (Dir. Felipe Cazals, 1971), Actas de Marusia (Dir. Miguel Littin, 1975), Principio y fin (Dir. Arturo Ripstein, 1993), En un claroscuro de la luna (Dir. Sergio Olhovich, 1999) y El coronel no tiene quien le escriba (Dir. Arturo Ripstein, 1999).
En 1965 asistió a Juan José Gurrola en la película Tajimara, en el episodio Los bien amados. En 1969 volvió a participar como asistente de dirección y coguionista con José Estrada en Siempre hay una primera vez —en Rosa—, y en Para servir a usted (1970) de Manuel Walerstein, como coordinador artístico en Las reglas del juego (1970).
En 1971 realizó su Ópera Prima como director de cine con La justicia tiene doce años, a la que siguieron: La venida del rey Olmos <7em>(1974), El esperado amor desesperado (1975), Los pequeños privilegios (1977), La casta divina (1976) y Estas ruinas que ves (1978).
Con información de: http://escritores.cinemexicano.unam.mx/
Ficha técnica:
La casta divina
México, 1976
Dirección: Julián Pastor
Guión: Eduardo Luján Urzáiz
Fotografía: José Ortiz Ramos
Edición: José W. Bustos
Sonido: Rodolfo Solís
Música: Joaquín Gutiérrez Heras
Dirección de arte: Agustín Ituarte
Con: Ignacio López Tarso, Ana Luisa Peluffo, Pedro Armendáriz Jr., Tina Romero, Jorge Martínez de Hoyos, Eduardo Ocaña, Martín Palomares, Jorge Balzaretti, Leon Singer, Refugio Flores e Ignacio Retes.