
El más allá (Kwaidan) es “la gran referencia del cine de fantasmas japonés, donde el fantastique es la razón de ser de la cinta, descubriéndose (no sólo) como una de las más asombrosas y subyugantes obras del cine nipón, se revela como un clásico no ya del cine japonés, sino del arte cinematográfico. Cuatro historias de fantasmas envueltas en la magia, la fantasía y un arrebatador sabor pictórico”.
Inicia con El pelo negro, una fábula moral sobre el verdadero amor y la ambición: un samurai que abandona a su mujer por una vida mejor se casa con la hija de su nuevo señor; pero tiempo después se da cuenta que sigue enamorado de su primera esposa y vuelve en su búsqueda, pero tras pasar con ella la noche descubrirá que el destino es cruel, despiadado y no acepta arrepentimientos... Esta historia es la perfecta introducción al mundo fantástico que caracteriza al film.
Luego, en la mujer de la nieve,dos campesinos atrapados en un cobertizo durante una tormenta en un día de invierno sufren con la aparición de una extraña mujer quien aniquila a uno de los hombres; ella le perdonará la vida al segundo con la condición de que jamás revele lo que ahí sucedió…
Hoichi. El hombre sin orejas, es la historia de un joven músico ciego experto intérprete de biwa (un tipo de laúd de cuatro cuerdas) por lo cual desconoce que el público al que cada noche deleita con sus interpretaciones son los fantasmas del clan derrotado en una famosa batalla que ocurriera setecientos años atrás... El joven biwa-hôshi cada noche accede, pero poco a poco se le van revelando los detalles de sus oyentes… Una pieza magistral, en donde la conjunción de una atmósfera fantástica, la reconstrucción histórica en formato de leyenda épica y la leyenda trágica es admirable.
En una taza de té, último de los relatos, la imagen de un espectro reflejado en el contenido de una taza de té atormenta a un samurai, perseguido por esa extraña aparición; terminará enfrentándose al aire y a sus propios miedos.
Kobayashi tiene estilo, se caracteriza por “una imaginación visual extraordinaria, una narración pausada, donde abundan los planos generales, donde escasean los diálogos, donde la duración de los planos es consecuencia del tono escrutador y mayestático. También reseñable resulta la excelente reconstrucción histórica, desde unos decorados sublimes a un vestuario que parecer no perder un detalle (…); la aparición de lo extraño en el relato tiene (enérgicos momentos), donde el sonido y el movimiento de la cámara muestran el inimaginable horror que se ha apoderado (de los protagonistas)…”
Kwaidan está basada en cuatro cuentos de Patricio Lafcadio Tessima Carlos Hearn (1850-1904), periodista, traductor, orientalista y escritor grecoirlandés que contagió a occidente con su fascinación por la cultura japonesa; de hecho pasó sus últimos catorce años de vida en Japón, donde formó una familia y se nacionalizó japonés con el nombre de Yakumo Koizumi. No se debe, por lo tanto olvidar que detrás de las excelencias de Kwaidan se encuentra la obra de un escritor igualmente olvidado.
Ficha técnica:
Kwaidan
Japón, 1964
Director: Masaki Kobayashi
Productor: Shigeru Wakatsuki para Bunjei/Ninjin Club/Toho Co. Lt./Toyo Kogyo Kabushiki Kaisha
Guión: Yôko Mizuki, según el libro de relatos de Lafcadio Hearn
Fotografía: Yoshio Miyajima
Música: Tôru Takemitsu
Montaje: Hisashi Sagara
Dirección artística: Shigemasa Toda [Jusho Toda]
Intérpretes:
El pelo negro: Rentaro Mikuni (marido), Michiyo Arayama (primera esposa), Misado Watanabe (segunda esposa)
La mujer de la nieve: Tatsuya Nakadai (Minokichi), Keiko Kishi (Auki), Yûko Mochizuki (madre de Minokichi);
Hoichi: Katsuo Nakamura (Hoichi), Tetsuro Tamba (guerrero), Takashi Shimura (sacerdote)
En una taza de té: Kanemon Nakamura (Kannai), Osamu Takizawa (autor/narrador), Seiji Miyaguchi (anciano), Kei Sato (fantasma samurai)
Análisis de José David Cáceres (Madrid. España) para la revista Miradas de Cine - http://www.miradas.net/