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En Japón la música tiene como su mejor carta de presentación a la televisión, las revistas especializadas y el internet. La radio no funge como el principal medio de difusión de la misma. Grupos de los diferentes géneros musicales japoneses abarcan un amplio mercado en el país. Japón es el segundo mercado discográfico del mundo, las ventas de sus discos se realizan principalmente ahí. En México por ejemplo, podemos encontrar este tipo de música en los eventos dedicados al cómic y manga, de otra forma sería complicado hallarla.
Sin embrago, la creciente industria del anime japonés no sólo ha llevado a la animación a ser reconocida en todo el mundo (sobre todo en occidente), sino que ha impulsado de igual manera el trabajo de las personas que elaboran la música que acompaña a las películas o a las series de este género. De pronto podemos sorprendernos tarareando la música o la canción de alguna de ellas.
Tal es el caso de Kenji Kawai quien dio creación a la pista de sonido de la película Ghost in the shell, logrando que la misma atrapara al espectador de igual forma que la historia de la película. Varias generaciones han podido apreciar su trabajo en Platabor, Avalon o Ranma ½, por mencionar algunas de sus participaciones musicalizando anime.
Lo que sucede con la música hecha para el anime no es ajeno a la industria del cine en cualquier país, pero la importancia que con el paso del tiempo ha adquirido entre la juventud de occidente es lo interesante de ello. Las fronteras no parecen lejanas y el idioma tampoco se presume como una barrera para sentirla.
El soundtrack de la película incluye 11 temas, entre los que destacan Making de cyborg, la canción inicial que va relatando al mismo tiempo que las imágenes, como es que Kusanagi se está reparando, con un profundo sonido de bombos y sintetizador de la música. Otras canciones son: Ghosthack, Ghost city, Nightstalker y Ghostdive.
Fuentes consultadas: http://www.kenjikawai.com/intro_e.html y http://www.ex.org/2.1/27-gitscd.html
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